El cable de uso rudo está diseñado para instalaciones eléctricas de baja tensión que demandan resistencia mecánica y protección contra agentes externos. Cuenta con dos conductores de cobre suave calibre 18 AWG que garantizan óptima conductividad, recubiertos con aislamiento de PVC autoextinguible para mayor seguridad en caso de sobrecalentamiento. Soporta una tensión nominal de hasta 600 V y temperaturas de operación en seco de hasta 90 °C. Su construcción resistente a la intemperie y la luz solar permite su instalación en exteriores y entornos industriales exigentes. Cumple con la normativa NMX-J-010-ANCE y se suministra en bobina de 100 metros para facilitar el despliegge en obra.