Sistema de detección perimetral basado en fibra óptica que localiza eventos de intrusión con precisión de 3 a 5 metros (10 a 16 pies) utilizando un único cable de detección. La unidad de procesamiento de alarmas (APU) de un solo canal monitorea hasta 50 km de fibra óptica sin requerir sensores individuales, piezas metálicas ni componentes móviles en el campo. Opera con detección continua y dinámica en tiempo real, siendo completamente inmune a interferencias electromagnéticas y de radiofrecuencia (EMI/RFI) al no requerir energía eléctrica en la zona de detección.