Tu contenido viaja blindado. Tu operación, auditada.
Cada conexión se cifra con HTTPS. Cada acción queda registrada en una bitácora de auditoría. El control de acceso basado en roles (RBAC) garantiza que el editor de contenido no pueda apagar una pantalla, y que el administrador de TI tenga visibilidad total. El cumplimiento MLPS 2.0 cubre los requisitos regulatorios más exigentes del mercado. El failover automático asegura que el servicio siga corriendo incluso si un nodo falla.