El estabilizador de torre, también conocido como brazo antitorsión, es un elemento estructural diseñado para sujetar la torre a una altura determinada y prevenir el movimiento causado por fuertes corrientes de viento. A diferencia de una brida convencional que se fija en un punto por cada cara de la torre, este estabilizador utiliza dos puntos de sujeción por cara, totalizando 6 puntos de anclaje en una misma altura. Esta configuración distribuye las cargas de manera más uniforme, eliminando la torsión excesiva en la estructura y proporcionando mayor rigidez. No constituye una pieza obligatoria en el armado estándar de una torre, pero resulta indispensable cuando se instalan antenas de gran superficie de arrastre, especialmente aquellas con diámetro igual o mayor a 1 metro, o en condiciones de instalación con vientos predominantes o terrenos irregulares que comprometen la estabilidad del conjunto.